Cruz de cerámica hecha artesanalmente para recordarnos algo que a veces, en medio del ruido, olvidamos: Cristo dio su sangre por nosotras. Viene con cadena en acero inoxidable.
No quiero que sea simplemente un accesorio. Quiero que cuando la lleves recuerdes Su amor, Su sacrificio y la gracia que recibimos a través de Él.
No es la cruz la que nos protege. Es Cristo. La cruz simplemente nos recuerda a quién pertenecemos y cuánto fuimos amadas.